Algunos dirán que el mejor regalo de un mandatario para una ciudad es una gran obra, una transferencia de recursos o un gran evento internacional; y sin duda son gestos notables, pero para mí la mejor manera en que el nuevo presidente recompuso la relación con Antioquia fue trasladando a los criminales que habían hecho de la cárcel de Itagüí un resort de 5 estrellas.
La cárcel de Itagüí y los beneficios a los criminales
El gobierno pasado buscó tergiversar hasta nuestros valores, queriendo hacer pasar a los criminales como héroes. En medio de la tal “Paz Total”, se premió a los bandidos que más daño le han hecho a Medellín, haciéndolos pasar dizque por voceros de paz, y hasta salieron de la prisión para compartir tarima con el expresidente.
Llevaban una vida de lujo pese a estar condenados por delitos como homicidio, extorsión, desaparición forzada, concierto para delinquir, secuestro y desplazamiento.
Nos querían vender como palomas de la paz a alias Douglas, Tom, Carlos Pesebre, Lindolfo y a otros 117 capos más… Y ellos felices, de fiesta en fiesta, jugando “congelados” con el Gobierno Nacional y moviendo, desde la cárcel, los hilos de su poder oscuro.
¿Cómo le explica uno a las víctimas de ellos —especialmente de los barrios populares de Medellín— que sus victimarios llevaban una vida de ostentación mientras supuestamente estaban pagando sus condenas?
Seguridad en Medellín y las estructuras criminales
Punto aparte, no deja de ser curioso cómo desde sectores y bodegas del petrismo señalan a Federico Gutiérrez como cómplice de estas estructuras, cuando muchos de quienes estaban presos fueron capturados durante su administración, mientras que fue el sector político al cual pertenecen quien les dio vida de reyes.
Tras de gordos, hinchados…
El fin del “Resort de Itagüí”
Celebro que, desde el primer día, Abelardo de la Espriella nos ha dado hechos contundentes que demuestran que, con este gobierno, los que sentirán el miedo serán los bandidos.
El único hito no es el fin del “Resort de Itagüí”. También reactivaron las órdenes de captura contra el ELN y las FARC; se concretó la adhesión de Colombia a la Coalición contra los Carteles que lidera Estados Unidos y volvieron los bombardeos a los campamentos de estructuras criminales.
Es que, si bien cesó para nuestro país la horrible noche, para los criminales apenas empieza, pues les quedan cuatro opciones: o se someten, o son capturados, o son extraditados o serán dados de baja.





